Obituario · Country, rock y metal · 25 AGO 2026 · Falleció 25 AGO 2026 · 16 min
Muere Dolly Parton: la reina del country que terminó conquistando también al metal
La compositora fallece a los 80 años después de siete décadas de canciones, más de cien millones de discos y un último asalto al rock junto a Rob Halford, Nikki Sixx, John 5 y Mötley Crüe.

Dolly Parton no necesitaba demostrar que pertenecía al rock. El rock terminó demostrando que también le pertenecía a ella.
Dolly Rebecca Parton ha fallecido este martes 25 de agosto de 2026 en Nashville a los 80 años. La noticia fue comunicada por su sobrino Bryan Seaver, siguiendo una petición que la propia artista le había hecho años atrás, y confirmada después por su representante y su familia. No se ha hecho pública una causa concreta de la muerte. Esa ausencia no es una invitación a rellenar el silencio con diagnósticos de barra de bar.
La cantante llevaba meses afrontando problemas de salud que habían obligado a cancelar su residencia de Las Vegas y otras apariciones. Cuatro días antes de morir todavía hablaba de los proyectos que quería terminar. Su final no convierte aquellas palabras en una pista morbosa: confirma que siguió trabajando mientras pudo, exactamente como había hecho durante siete décadas.


1946–1967
De una cabaña con doce hermanos a Nashville
Dolly nació el 19 de enero de 1946 en Locust Ridge, Tennessee, la cuarta de doce hermanos. Creció en una familia con muy pocos recursos, en las montañas Great Smoky, donde la música de iglesia, las baladas tradicionales y las canciones familiares no eran un género de catálogo sino parte de la vida diaria. Cantaba desde niña, apareció en radio y televisión local y actuó en el Grand Ole Opry con trece años.
Al terminar el instituto se marchó a Nashville. Allí conoció a Carl Dean, con quien se casó en 1966 y permaneció hasta la muerte de él en marzo de 2025. Mientras la industria intentaba decidir qué hacer con aquella voz, Dolly ya estaba escribiendo para otros. En 1967 publicó «Hello, I’m Dolly» y poco después entró en el programa de Porter Wagoner. La pareja artística la hizo conocida, pero también levantó una jaula: cuando quiso independizarse escribió «I Will Always Love You» como despedida profesional. La misma canción que décadas después Whitney Houston convertiría en un fenómeno mundial había nacido para cerrar una puerta sin dinamitarla.


LAS CANCIONES
Una compositora escondida a plena vista
El pelo, los vestidos y los chistes sobre sí misma hicieron que demasiada gente tardara en ver la evidencia: detrás del personaje había una compositora monumental. Parton dejó miles de canciones y una capacidad especialmente feroz para contar una vida entera con palabras sencillas. «Coat of Many Colors» convirtió la pobreza de su infancia en dignidad; «Jolene» hizo de una súplica una canción inmortal; «9 to 5» metió explotación laboral, desigualdad y rabia de oficina dentro de un éxito pop.
Vendió más de cien millones de discos y consiguió 25 números uno en la lista country de Billboard. Ganó once Grammy y recibió el premio honorífico de la Academia, pero los números solo describen el tamaño. Lo verdaderamente raro fue sobrevivir a seis décadas de industria sin dejar de sonar como la autora de las canciones, incluso cuando otra voz las convertía en éxitos más grandes.



2022
El día que Rob Halford cantó «Jolene»
La relación definitiva con nuestro mundillo comenzó con una paradoja muy Dolly. Cuando fue nominada al Rock & Roll Hall of Fame en 2022 pidió que retiraran su nombre porque creía no haberse ganado aquel lugar. No era falsa modestia calculada por un gabinete: temía dividir el voto y entendía «rock» como un trabajo musical concreto, no como una medalla que se reparte por longevidad. La organización mantuvo su candidatura, explicó que el salón reconocía una influencia más amplia y terminó incorporándola.
Parton aceptó el reconocimiento, se puso manos a la obra y prometió hacer un disco de rock que justificara la placa. En la ceremonia del 5 de noviembre reunió para «Jolene» a Rob Halford, Pat Benatar, Neil Giraldo, Annie Lennox, Dave Stewart, Simon Le Bon, P!nk, Brandi Carlile y Sheryl Crow. El Metal God cantando junto a la reina del country no fue un meme accidental. Fue el encuentro de dos intérpretes que construyeron personajes gigantescos sin permitir que el vestuario tapara la voz.

METAL Y ROCK DURO
«Bygones»: Halford, Nikki Sixx y John 5
El centro metálico de «Rockstar» fue «Bygones», una canción original escrita por Parton y Kent Wells. Dolly compartió la voz con Rob Halford; Nikki Sixx puso el bajo y John 5 la guitarra. No eligió tres nombres para imprimirlos en una pegatina de edición limitada: construyó una canción de rock duro alrededor de sus timbres y dejó a Halford hacer lo que nadie más hace igual.
El single llegó al número uno de la lista Classic Rock de Mediabase en junio de 2023. Para una artista que llevaba publicando desde los sesenta, aquello añadió un nuevo territorio a una carrera que ya había encabezado listas de country, pop, música cristiana, bluegrass, americana, dance y canciones navideñas. Y lo consiguió sin disfrazarse de metalera de fin de semana: llamó a los músicos adecuados, escribió material nuevo y puso su voz delante del amplificador.



ROCKSTAR
Treinta canciones y una agenda telefónica imposible
«Rockstar» apareció el 17 de noviembre de 2023 con treinta canciones. Había 21 versiones y nueve piezas originales o nuevas adaptaciones, una duración superior a dos horas y una lista de invitados que parecía escrita por alguien sin miedo a que el presupuesto ardiera: Paul McCartney, Ringo Starr, Peter Frampton, Mick Fleetwood, Sting, Elton John, Stevie Nicks, Joan Jett, Debbie Harry, Ann Wilson, Howard Leese, Steven Tyler, Warren Haynes, John Fogerty, Steve Perry, Linda Perry, Richie Sambora y Lynyrd Skynyrd, entre muchos otros.
El álbum no es perfecto. Su gigantismo produce momentos brillantes y otros que suenan a fiesta de karaoke con acceso ilimitado al camerino. Pero incluso sus excesos tienen una diferencia esencial respecto al oportunismo habitual: Parton no aterrizó, grabó una colaboración de diez minutos y volvió a la zona VIP. Produjo el disco con Kent Wells, cantó cada repertorio, escribió material propio y convirtió la promesa del Rock Hall en su trabajo discográfico más ambicioso.
«Rockstar» debutó en el número tres del Billboard 200, la mejor posición de toda su carrera para un álbum en solitario, y encabezó simultáneamente las listas de álbumes country y de rock y alternativo. Aquella mujer que había dudado si merecía entrar terminó metiendo el country por la puerta del metal, ocupando el salón y dejando una guitarra encima de la mesa.


2025
«Home Sweet Home» con Mötley Crüe
La conexión con el metal no terminó en «Bygones». En junio de 2025, Mötley Crüe publicó una nueva versión de «Home Sweet Home» con Dolly para celebrar los cuarenta años de «Theatre of Pain». Parton compartió la balada con Vince Neil y volvió a encontrarse, esta vez desde el otro lado de una canción histórica, con Nikki Sixx y John 5.
Parte de los ingresos del single y de la colección asociada se destinó a Covenant House, organización que ofrece refugio y apoyo a jóvenes sin hogar. Era un cruce perfectamente coherente con ella: glam, exceso, una melodía enorme y una utilidad que seguía existiendo cuando se apagaban las cámaras.

MÁS ALLÁ DEL ESCENARIO
Trescientos millones de libros contra el ruido
La filantropía de Parton merece algo más que una línea colocada al final de la necrológica. Creó Imagination Library en 1995, inspirada por su padre, que no sabía leer ni escribir. El programa empezó enviando libros a niños de su condado natal y terminó operando en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia e Irlanda. Al cierre de 2025 había entregado 304.539.509 libros desde su fundación y enviaba más de tres millones cada mes.
También financió becas, ayudó a familias afectadas por incendios e inundaciones, destinó dos millones de dólares a la recuperación tras el huracán Helene y donó un millón a la investigación de Vanderbilt que contribuyó al desarrollo de la vacuna de Moderna contra la COVID-19. En una época en la que la solidaridad de algunas celebridades dura lo mismo que una publicación patrocinada, Dolly levantó instituciones que seguirán trabajando sin ella.


DESPEDIDA
Una reina sin necesidad de súbditos
Dolly Parton entendió algo que el rock olvida con demasiada frecuencia: se puede construir un personaje enorme sin tratar al público como ganado, hacer negocio sin esconderlo y defender una identidad popular sin confundirla con ignorancia. Se rio de su propio artificio antes de que nadie pudiera usarlo contra ella y reservó la seriedad para el trabajo.
No fue una cantante de metal y sería absurdo reescribirla ahora. Fue mucho más interesante: una autora country capaz de ganarse a Rob Halford, de sentar en una misma canción a Nikki Sixx y John 5, de cantar con Mötley Crüe y de entrar en el Rock Hall pidiendo primero que no le regalaran el puesto. Cuando finalmente cruzó esa puerta, no vino de visita. Grabó treinta canciones.
Rafabrasas despide a una compositora irrepetible, una trabajadora feroz y una de esas pocas estrellas cuya humanidad terminó siendo tan reconocible como su voz.
Descansa en paz, Dolly. El country pierde a su reina; el rock y el metal pierden a una aliada que jamás necesitó disfrazarse para ser aceptada.