Saratoga ha actualizado la agenda de «En Estado Puro», el formato con el que la banda revisa su repertorio en una puesta en escena más cercana. La web oficial confirma Sala Moon de Valencia el 12 de septiembre, Plaza San Fernando de Carmona el 16 de septiembre, Porta Caeli de Valladolid el 3 de octubre, Sala El Tren de Granada el 12 de diciembre y Zentral de Pamplona el 8 de enero de 2027, esta última fecha junto a Leo Jiménez.
La venta oficial fija para Valencia 25 euros más 2,50 de gestión —30 euros en taquilla—, con apertura a las 20:30 y concierto a las 21:30. Valladolid mantiene los mismos precios, con apertura a las 20:00. Granada también marca 25 euros más gastos, 30 en taquilla, puertas a las 21:00 y actuación a las 21:30. Zentral anuncia 35 euros más gastos para Pamplona; Fever sitúa a Saratoga a las 20:30 y a Leo Jiménez a las 22:15.
La fecha de Tarragona no entra todavía en Agenda. La web y el cartel oficiales de Saratoga señalan el 10 de octubre en Sala Zero, mientras la actualización difundida por la agencia y recogida por Rafabasa la desplaza al 31 de octubre. Dos fechas distintas para la misma sala no forman una gira: forman una comprobación pendiente. Hasta que banda, sala o promotora corrijan la contradicción, aquí no se fabrica certeza con una moneda al aire.
También figura el XI Praderock de Pradejón el 29 de agosto, pero no se abre ficha independiente mientras el anuncio público consultado no permita confirmar con precisión el recinto. Ginetarock, el 26 de septiembre en La Gineta, ya constaba en el archivo y no se duplica. Las cinco citas con datos suficientes se incorporan como fichas separadas, tal como exige la Agenda activa.
La pieza pertenece a Noticias porque comunica actividad ordinaria y nuevas citas de una gira, sin conflicto como asunto principal. Fechas y recintos se han verificado en la web y el cartel de Saratoga; precios y horarios, en MovingTickets, Zentral y Fever. El cartel oficial se sirve localmente en JPEG a 500 × 625 píxeles y se mantiene completo para que las letras pequeñas no acaben sacrificadas al dios del recorte automático.
