Plantón, seguridad y bronca pública · 10 SEP 2026
Mägo de Oz deja Ribadeo compuesto, empapado y sin concierto
La banda canceló a última hora el cierre gratuito de las patronales alegando agua bajo el escenario y riesgo eléctrico. La comisión cuestiona la gestión, señala a Txus di Fellatio y agradece a D’Cano que actuara inmediatamente después.

Mägo de Oz debía cerrar el 8 de septiembre las fiestas patronales de Ribadeo con un concierto gratuito anunciado para las 23:00. La actuación no llegó a comenzar. La banda alegó que había agua bajo el escenario y que el estado de la instalación podía exponerla a una descarga eléctrica. Esa es su razón comunicada y Rafabrasas no la convierte en mentira sin un informe técnico que lo demuestre.
La Comisión de Festas ofrece una versión mucho más abrasiva. Luis Menéndez explicó a Aquí Diario que durante la tarde ya percibieron señales de que el grupo podía no actuar, aunque la cancelación definitiva se comunicó mucho después. Según su relato, Mägo de Oz habló de cuadros mojados y de riesgo para la vida y la salud. La comisión cuestiona que existiera voluntad real de salvar el concierto y describe meses de trabajo tirados por la borda en el último momento.
El presidente de la comisión, Gonzalo Lebredo, amplió después el relato en El Progreso. Afirma que Txus di Fellatio llegó hacia las 22:30, aproximadamente media hora antes de la hora prevista, observó el escenario y decidió que la banda no tocaría. También sostiene que músicos y técnicos con los que habían hablado durante la tarde habrían actuado si dependiera de ellos. Es el testimonio atribuido de la organización; Mägo de Oz no había publicado al cierre una versión detallada que lo contradijera o completara.
La frase que ha terminado convertida en gasolina llegó al hablar de los camerinos. Menéndez sostiene que sus cuadros eléctricos estaban en condiciones similares y reprocha a la banda que el temor no apareciera durante el catering. Es una acusación de la comisión, no una inspección eléctrica. Tiene filo, tiene destinatario y retrata el enfado, pero no sustituye el dictamen de un técnico competente.
Después entró D’Cano. El grupo estaba cenando, aceptó subir inmediatamente y terminó ofreciendo una actuación sobre el mismo escenario. Eso demuestra que hubo una banda dispuesta a tocar y que la noche pudo continuar; no demuestra por sí solo que el riesgo denunciado por Mägo de Oz fuese inexistente. En electricidad, la valentía ajena no funciona como certificado de instalación. Hacer esa distinción quizá estropee algún linchamiento rápido, pero evita que una buena hostia editorial se convierta en una temeridad.
El público respondió con abucheos. Había asistentes desplazados desde A Coruña, Gijón y otros puntos para ver el concierto que cerraba las fiestas. El vídeo facilitado a Rafabrasas documenta el enfado en el recinto y se enlaza como testimonio visual, no como prueba técnica. La decepción no necesita exagerarse: la gente llegó, esperó y se quedó sin la actuación principal.
Lebredo afirma además que la comisión recibió mensajes de apoyo de personas de otras localidades que decían haber vivido situaciones parecidas con Mägo de Oz. No publicamos esa referencia como un historial probado de plantones: faltan nombres, contratos y circunstancias para comparar cada caso. Sí la recogemos como parte de la versión pública del presidente, porque explica por qué en Ribadeo la bronca ya ha superado la lluvia de aquella tarde.
La contratación fue gestionada por el Concello dentro de los conciertos vinculados al Xacobeo. Según la comisión, el alcalde Dani Vega pretende que la banda no cobre al considerar que las condiciones no justificaban la suspensión. Eso todavía no equivale a una sanción, una reclamación resuelta ni un incumplimiento contractual probado. Habrá que conocer el contrato, los informes y la decisión final antes de repartir dinero imaginario desde la barra.
Y aquí es donde el caldero hierve de verdad. Suspender por seguridad puede ser la decisión correcta incluso cuando el público protesta. Lo que resulta difícil de defender es una comunicación que llega al borde de la hora, deja a una comisión explicando el desastre, obliga a otra banda a rescatar la noche y no ofrece después una explicación pública proporcional a la magnitud del plantón. Una banda profesional no está obligada a electrocutarse por una fiesta; sí debería estar preparada para explicar por qué deja a un pueblo entero mirando un escenario vacío.
Rafabrasas consultó la convocatoria institucional, la ficha de la actuación en la web oficial de Mägo de Oz, las dos versiones publicadas de la Comisión de Festas y el vídeo del público facilitado por un lector. Al cierre no localizamos un comunicado detallado de la banda, un informe técnico del escenario ni una resolución sobre el pago. Si aparecen, esta pieza se actualizará. Hasta entonces queda una cancelación confirmada, dos relatos enfrentados de forma desigual y una escapada comunicativa digna del mejor número de ilusionismo: desapareció el concierto y las explicaciones siguen dentro del sombrero.
Esta pieza es elaboración original de Rafabrasas a partir de información pública contrastada:
Relato actualizado de la Comisión de Festas — El Progreso ↗
Primer testimonio de la comisión — Aquí Diario ↗
Anuncio institucional del concierto — Concello de Ribadeo ↗