METAL GAMES #003 · PLATAFORMAS · 02 AGO 2026

The Blues Brothers: fuga, vinilos y blues de ocho bits

Titus metió a Jake y Elwood en una huida de plataformas, cajas arrojadizas y clásicos del repertorio de la película convertidos en música de chip.

Portada oficial de The Blues Brothers para Nintendo Entertainment System
Portada oficial de NES · Titus · escaneo conservado por Internet Archive
Año
1991
Plataformas
Amiga · Atari ST · Commodore 64 · DOS · NES · Game Boy
Desarrollo
Titus France
Distribución
Titus France
Género
Plataformas · uno o dos jugadores según versión
Relación musical
Repertorio licenciado · arreglos electrónicos de canciones asociadas a la película
Edición física
Sí · caja o estuche físico para ordenadores y cartucho para NES y Game Boy; la edición de NES tomada como referencia apareció en 1992
Mercado
Sin precio fiable actual en euros · referencia internacional NES: 52,06 US$ suelto y 144,74 US$ completo · Muy difícil

LA MÚSICA MANDA

The Blues Brothers

No es una banda sonora original compuesta por The Blues Brothers para el juego. Las distintas versiones convierten piezas del repertorio cinematográfico —entre ellas «Peter Gunn Theme» y «Everybody Needs Somebody to Love»— en arreglos de chip. Dimitris Yerasimos aparece vinculado a la música de las versiones para ordenador y Christophe Fèvre a la adaptación para NES; su trabajo de programación y arreglo no sustituye la autoría original de las canciones.

En 1991, Titus convirtió a Jake y Elwood Blues en protagonistas de un plataformas para ordenadores domésticos. La misión mantiene el espíritu de persecución de la película: escapar de la ley, cruzar prisión, catacumbas, río y ciudad, recuperar discos e instrumentos y llegar al escenario. La versión de NES aterrizó en 1992 y el manual oficial resume el asunto sin ponerse fino: avanzar, recoger objetos y devolver a cada enemigo la cortesía en forma de caja voladora.

El juego permite elegir entre el corpulento Jake y el más ligero Elwood. Cajas, globos, paraguas y otros cacharros sirven para abrir caminos, ganar altura o mandar a paseo a policías, arañas y demás fauna. Algunas versiones admiten dos jugadores simultáneos, aunque la cámara compartida puede convertir la cooperación en una discusión matrimonial con sombrero y gafas negras.

Musicalmente hay que poner bien las etiquetas. The Blues Brothers no compusieron una banda sonora nueva para el videojuego. Titus utilizó melodías asociadas a la película y al repertorio del dúo —«Peter Gunn Theme», «Everybody Needs Somebody to Love» e «I Got Everything I Need (Almost)» aparecen documentadas en las versiones para ordenador— y las transformó en arreglos electrónicos adaptados al hardware. Dimitris Yerasimos figura ligado a esas versiones; la preservación musical acredita a Christophe Fèvre en NES. Son arreglistas y programadores del juego, no los autores de las canciones originales.

La edición física existe en cinta o disco para los microordenadores y en cartucho para NES y Game Boy. Encontrarla no es imposible, pero una copia doméstica completa, con caja y manual, ya juega en otra liga. La auditoría cerrada no halló una referencia española suficientemente sólida en GAME o CeX, así que Rafabrasas mantiene el precio en euros sin inventar.

Como orientación internacional —no como tarifa española—, PriceCharting marcaba el 2 de agosto de 2026 una media de 52,06 dólares para el cartucho suelto de NES y 144,74 dólares para una copia completa. Son valores basados en ventas cerradas y pueden bailar con la región y el estado. Traducido al castellano coleccionista: mira fotos, comprueba que no sea una reproducción y no pagues como si dentro viniera el Bluesmobile.

No hemos localizado una reedición digital oficial moderna que permita comprarlo con normalidad. La vía legal sigue siendo el mercado físico de segunda mano, con todas las alegrías y dentelladas del retro. El juego es sencillo, irregular y mucho menos elegante que la música que invoca, pero tiene una virtud difícil de fingir: desde la primera pantalla sabe exactamente qué pandilla está protagonizando el desastre.